Ernesto Collado relata un viaje físico y espiritual por la Norteamérica profunda

¿Turista o viajero? Son dos opciones; y aunque parezcan ser lo mismo, difieren mucho la una de la otra. Dice Paul Bowls en su novela El cielo protector que «la diferencia reside, en parte, en el tiempo. Mientras el turista se apresura por lo general en regresar a su casa al cabo de unos meses o semanas, el viajero, que no pertenece más a un lugar que al siguiente, se desplaza con lentitud de un punto a otro de la tierra».

collado_montaldoEsta es quizá, entre alguna otra, la pregunta que me hago después de ver a Ernesto Collado contarnos su personal visión de la historia de un tal Montaldo. Y no es que yo vaya de un lado a otro del mundo de manera habitual, pero sí que soy capaz de traducir esta reflexión al resto de lugares vitales por los que transito.

¿Cómo se decide pasar por la vida, como turista o como viajero? Que cada uno saque sus propias conclusiones. A modo de road movie teatral acompañamos a Collado (o él nos acompaña a nosotros) en La Búsqueda. Con mayúsculas, porque siempre me enseñaron que las cosas importantes se escriben así. Y de manera consciente o inconsciente, lo que en principio se plantea como un viaje promovido por la curiosidad, acaba convirtiéndose en ese punto de inflexión que provoca un giro de 180º.

Una metáfora con ruedas que por casualidad te lleva al lugar en el que descubres quién eres. De eso se trata cuando haces un viaje largo. Digo yo.  No menos interesante es también el tipo de viaje que nos propone el actor si nos referimos a su trabajo interpretativo. Alguno diría que tal viaje no existe y que lo único que vemos es a Ernesto contándonos una historia de Ernesto, sin personaje, sin vainas situacionales necesarias para que el teatro sea teatro y el público sea público y todo esté colocado donde tiene que estarlo. Yo digo que no. Que al contrario. Que el viaje lo hago yo y que el Señor Collado ya podría haberse convertido en sapo por arte de magia (o por arte de Stanislavski) que yo seguiría haciéndome la misma pregunta: ¿turista o viajero?

Hasta el 2 de noviembre Montaldo estará en La Seca – Espai Brossa.


ilustración_ alejandra lorenzo

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